Escritos

FRAGMENTOS DEL PASADO, ARCHIVOS DEL PRESENTE

Este pequeño dossier nace del Laboratorio Cero en Conducta, un encuentro horizontal en torno a la escritura sobre cine. Es una exploración a títulos y letras perdidas (en mayor o menor medida) dentro de las imágenes colombianas (y sus alrededores)–re-visitar para re-pensar–, y también un camino abierto a las posibilidades de la crítica cinematográfica. Agradecemos a la Cinemateca de Bogotá, a la BECMA, a la Alcaldía de Bogotá, a la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano y al Ministerio de Cultura por el apoyo.

 

“Estamos al mismo tiempo familiarizados con y distanciados de la realidad que captura la cámara, en la que reconocemos a la vez similitudes y diferencias con nuestro mundo” Kent Jones

“Cada plano de un filme define un presente en el tiempo y en el espacio. El momento actual del cine siempre está compuesto por elementos que forman parte de un presente “real” en el momento en que son filmados: las baldosas hexagonales del suelo, la madera de la mesa, las flores en el jarrón, el ser humano que las contempla, o bien, afuera, el pájaro, el río, la montaña, todos esos elementos son “reales”, y forman parte de la naturaleza. Pero esa naturaleza capturada en el presente de un plano cesa de ser real, porque un filme es siempre una representación, y por los tanto, desde una óptica aristotélica, una imitación” Eugène Green

“No la “crisis del cine” sino “¿qué es lo que está en crisis en el cine?”. Dos cosas: (1) la sala a oscuras; (2) el registro. Ahora bien, estas dos cosas tienen un punto en común: apuestan a una cierta “pasividad” de la película y/0 el espectador. Las cosas se imprimen dos veces: una sobre la película, otra vez sobre el espectador. Cada una de esas veces, se trata de un movimiento hacia la luz, que viene del exterior y pasa por la “camera obscura” (…). Escribir es reconocerse en lo que ya se ha escrito. En el film (como depósito organizado de signos) y en mí (organizado por un depósito de huella mnemónicas que, a la larga, también constituyen mi historia)”. Serge Daney

 

 

Desde septiembre del 2019 llevamos a cabo un laboratorio de escritura crítica en la Cinemateca de Bogotá. El objetivo de los encuentros fue motivar un proceso de exploración, investigación, formación y trabajo creativo, destinado a pensar el archivo y sus múltiples acepciones. La finalidad fue siempre divulgar y afianzar la memoria audiovisual de la Cinemateca a través de la creación de artículos críticos sobre su colección. Fue una manera de instar por una reflexión de dos lenguajes transversales: el archivo que se piensa a través de la escritura. Para lograr el objetivo establecido, la estrategia metodológica del laboratorio se dividió en tres partes: 1. la exploración/visualización de algunas de las imágenes de la colección; 2. el análisis de la idea de archivo, posibles líneas de conversación con este y establecimiento de una hipótesis de trabajo creativo; y 3. el proceso de creación escrita como vehículo para poner el audiovisual (los audiovisuales) en tensión. Nos interesa sumergirnos en la relevancia y complejidad de la idea de archivo como vector, capaz de re-evaluar y transformar el presente, más que como un aspecto nostálgico del pasado. Motivamos por esa idea rectora, organizamos un espacio que nos permitiera siempre pensar en una(s) pregunta(s) clave: cómo nos interpela ese material (un primer archivo) y lo escrito sobre él en otras épocas (un segundo archivo), en relación con el audiovisual, la memoria y el contexto actual. Un propósito puntual era indagar por las posibilidades de diálogo con el archivo, bien sea con una película específica, una línea temática determinada o, incluso, con la posibilidad de encontrar relaciones o puntos de conexión entre varios fragmentos de la colección. En otras palabras, apuntamos a la construcción de nuevos significados, pensamientos y sentires sobre dicho material, permitiendo que fueran las voces de las(os) participantes del laboratorio las encargadas de hilar esta nueva constelación de sentidos. Quisimos que todos las participantes, así como lo dijo Juan Carlos Álvarez, encontraran “la oportunidad de re-descubrir el material desde donde nunca antes había sido tocado, e incluso, sin dejar de lado la sorpresa, la ambigüedad y, por sobre todo, un punto de vista en construcción, que finaliza o queda inconcluso, determinando una nueva posición del espectador en relación a lo que se le presenta y al cómo el sujeto [escritor] se establece dentro del mismo discurso”. 

Los textos finales evidencian un proceso en el que el sujeto crítico ha re-pensado el archivo y lo ha puesto de nuevo en el centro de conversación, ayudando a ampliar las perspectivas del espectador sobre sí mismo y sobre la memoria colectiva del país. En este sentido, el archivo continúa vivo y la memoria es dinámica. Un análisis crítico de las imágenes. Pensamiento sobre el cine a través de las palabras. La ampliación de lo que se conoce como el cine nacional, “nuevos” nombres, “nuevas” películas, “nuevas” imágenes, nuevos críticos.

 

Acá puede leer los textos de los siete participantes del laboratorio:

 

Un país que se divierte con su propia imagen: los actos fúnebres filmados por los hermanos Acevedo, por Sergio Barón.

Lisandro Duque: la mirada de lo cotidiano, por Melissa Mira.

Volar e iluminar como metáforas de conteo, por Nelsy Cristina López.

La insensatez y el encanto de Camilo Correa, por Miguel Ángel Fajardo. 

La historia jamás contada: el archivo que reflexiona sobre sí mismo, por Daniel Zorrilla.

Nosotros sentados, ellos en la pantalla, por Sebastián Abril.

Lado B: el cine escrito de Luis Ospina, por Carolina Cuervo. 

 

 

 

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